¿Los perros pueden comer huesos?

¿Los perros pueden comer huesos?

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¿Los perros pueden comer huesos? Los huesos han sido un componente esencial en la dieta de los perros durante siglos, y su inclusión a su ración diaria aporta varios beneficios a la salud canina.

Sin embargo, es importante destacar que NO todos los huesos son seguros para los perros, y existen precauciones que deben ser tomadas en cuenta.

La primera precaución que deberás tener es: NUNCA pero NUNCA le des un hueso cocinado a tu perro. Este tipo de huesos es peligroso ya que es posible que se astillen y lastimen a tu peludo.

Entonces… ¿Qué huesos recomendamos y a quiénes?

Huesos Carnosos vs. huesos Recreativos

Es importante que aprendamos a distinguir entre dos categorías principales: huesos carnosos y huesos recreativos.

1. Huesos carnosos: Estos son huesos que contienen una cantidad significativa de carne aún adherida a ellos, como las alitas de pollo, los muslos de pollo o los cuellitos de pollo.

Los huesos carnosos son una fuente rica de nutrientes, incluyendo calcio y fósforo, que son esenciales para la salud ósea de tu perro. Sólo podrán comer este tipo de huesos los perros que ya se alimenten con dietas crudas.

2. Huesos recreativos: Los huesos recreativos, por otro lado, son huesos más grandes y densos, como los huesos de res, los huesos de cerdo o los huesos de cadera de grandes animales.

Estos huesos están diseñados principalmente para el entretenimiento y el ejercicio dental de tu perro, ya que son más duros y menos consumibles en términos de carne.

En este caso, no es indispensable que tu perro se alimente con dieta cruda. Los huesos recreativos pueden ser aprovechados por todos los peludos para limpiar correctamente sus dientes.

¿Por qué los huesos se deben dar crudos?

Como ya mencionamos en el comienzo de este artículo, nunca deberías darle un hueso cocido a tu perro. Cocinar los huesos cambia su estructura y los hace más propensos a astillarse, lo que podría causar daño a la boca, la garganta o el sistema digestivo de tu mascota.

Los huesos crudos, por otro lado, son más seguros y naturales para la masticación y la digestión canina.

La relación con la Dieta BARF

La dieta BARF tiene enfoque nutricional basado en proporcionar alimentos crudos y naturales a los perros, y los huesos crudos son un componente clave de esta dieta.

Al igual que en la naturaleza, la dieta BARF busca imitar la alimentación ancestral de los perros, que consiste en carne cruda, huesos, vísceras y otros alimentos naturales. Esta dieta nos ayuda a conseguir una mejor salud dental, una piel más saludable, un pelaje más brillante y una digestión óptima en los perros.

En resumen, los huesos crudos pueden ser una adición beneficiosa a la dieta de tu perro, siempre y cuando se elijan con cuidado y se ofrezcan con responsabilidad. Los huesos carnosos y recreativos tienen sus propias ventajas y consideraciones, y la inclusión de huesos en la dieta BARF es una práctica común para aquellos que buscan proporcionar una alimentación natural y equilibrada a sus mascotas.

Para terminar, no olvides que es de suma importancia consultar con un veterinario nutricionista antes de realizar cambios significativos en la dieta de tu perro para asegurarte de que sea adecuada para sus necesidades individuales.

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