Hoy os vamos a explicar un concepto que va a ser importantísimo en la educación canina y convivencia con vuestro perro. ¿Qué es y para qué sirve un reforzador?
Un reforzador, es un estímulo que sigue a una conducta y hace que aumente su probabilidad de ocurrencia. Es decir, lo que muchas veces entendemos como “premio”. Lo utilizamos muchas veces a propósito cuando queremos que nuestro perro repita una conducta. ¡Aunque a veces también premiamos conductas de forma no intencionada!
¿Qué tipos de reforzadores existen?
En el mundo del perro suele hablarse de tres tipos de refuerzos.
- trófico
- objetual
- social
Aunque les compartiremos un secreto luego… ¡hay uno más!
El reforzador trófico hace referencia a los premios comestibles.
El objetual, a cualquier juguete u objeto (palo, piña, trapo, botella) que sea guay para tu perro.
El social a todo aquello que viene de ti o de otro ser y es agradable para él: caricia, “muy bien”, nuestra compañía y atención, juego con nosotros u otro perro.
El reforzador que nadie comenta, que también existe y que es importantísimo en la vida de tu perro es el que yo llamo contextual o funcional. Aunque a veces recibe el nombre de reforzador de acceso u oportunidad.
Todas las conductas de tu perro tienen una función. Por lo tanto, cumplir esa función será un súper reforzador para él.
Por ejemplo: cuando tu perro quiere avanzar en el paseo y lo consigue tirando de la correa ¡se ve reforzado! Al igual que cuando quiere echar a otro individuo ladrando o gruñendo y logra que se vaya. Todos estos refuerzos dependen del contexto y de si se cumple la intención de la conducta.
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